Conversación de tres

¡uy. uy!Tengo una amiga, Andrea, que cuando me llama se enrolla mucho al teléfono y mi madre no quiere que hable con ella antes de cenar ¡y siempre me llama a esa hora! Total, que un día me llamó justo cuando ya estaba la cena preparada y mi madre me empezó a hacer gestos para que cortase, pero yo me di la vuelta y seguí hablando… Entonces mi madre se fue de la habitación, parecía que había entendido que no podía colgar así como así, pero de repente ¡sorpresaaa! Apareció la voz de mi madre por el teléfono diciendo: “Mira Andrea, cariño, no sé a qué hora cenarás tú pero en casa cenamos a las 9 y son las 9 y diez, así que si no te importa, lo que no le has contado hoy, ¡se lo cuentas mañana en el cole! Había cogido el otro teléfono! Estuve dos días enfadada con mi mami pero funcionó porque Andrea ahora nunca me llama más tarde de las 7, jeje.