La fama cuesta y aunque Justin Bieber tenía muy claro desde peque que quería ser una superstar ya se está dando cuenta de que a veces no es todo diversión. Por lo visto, su llegada a Nueva Zelanda fue un poco desastrosa, le estaban esperando miles de fans y dos de ellas le robaron su gorra favorita. ¡Menudo enfado se pilló! Y lo que es peor, en medio del tumulto que se organizó, la mamá del cantante se llevó más de un empujón así que Justin ha dado un toque de atención a sus seguidoras a través de Twitter: “Me gustaría poder firmar autógrafos y tomarme fotos con los fans pero si estáis empujando de esa manera, mis guardaespaldas no me dejaran acercarme a vosotros, así que vamos a mantener las distancias de seguridad y a pasarlo todos bien”. Por cierto, lo de la gorra se solucionó, las dos fans decidieron devolvérsela y él, como seguía enfurruñado, no les dio las gracias, dice que no trata con ladrones. ¡Vaya trago! ¡Ánimo Justin!
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