¡Qué indiscreta!
Un dÃa estaba con una amiga en un centro comercial y resulta que el centro comercial es al aire libre, es decir que todas las tiendas se ven desde fuera. Y mientras esperábamos el autobús, resulta que vi en una tienda unas súper braguitas que me encantaban y sin querer grité: “¡Yo quiero esas braguitas!” y cuando volvà a mirar estaba el chico que me gustaba al lado de la tienda… ¡Mirándome y riéndose! Casi me muero, qué vergüenza, cuando mi amiga me dijo: ”Lo has dicho demasido alto” y se empezó a reÃr. Ahora al recordarlo yo también me rÃo, jajaja!
Anónima avergonzada.



(159 votos, promedio: 4,10 de 5)