El bus no es para hacer amigos

Glups puerta

Iba con mi madre y mi hermana a la playa en un autobús y mi hermana, que es pequeña, se empeñó en ir sentada al lado de mi madre y a mí me tocó ir en el asiento de delante y al lado se sentó una señora que no paraba de hablar ¡qué pesadilla! Lo peor es que, para no seguir escuchándola, me hice la dormida, y al rato escuché un ronquido y algo cayó sobre mí. La señora se había dormido también ¡y estaba apoyando su cabeza en mi hombro! No me atreví a moverme el resto del viaje y ¡se me hizo eternooooooo! Cuando encima vi que mi madre y mi hermana se reían, ¡me enfadé con ellas!