Glups!!

¡Maremoto en la orilla!

Jueves 22 de Julio, 2010
Uy

Un día estaba en la playa con mis amigos, jugando a ver quién salpicaba más. Yo me emocioné tanto que salpiqué muy fuerte y mojé a una señora que estaba tomando el sol. Menos mal que la señora era tímida y no me regañó, porque si no, mi madre me habría echado una bronca… (Mucho corte)
itziar

En el probador

Miércoles 21 de Julio, 2010
Glups puerta

Un día fui al centro comercial a comprar unos shorts. Cuando fui a los vestidores a probarme los pantalones fui mirando todos los probadores y cuando aparté la cortina de uno… ¡Me encontré a una chica en bragas y en sujetador! ¡Qué corte!

Marta

Un móvil ¡demasiado rápido!

Martes 20 de Julio, 2010
Glups puerta

El otro fin de semana mi mejor amiga Laura me presentó a unos amigos suyos súper majos y estuvimos toda la tarde hablando con ellos. A mí me gustó mucho un chico que se llamaba Pedro. Nos dimos el Tuenti, el messenger y el número de móvil y luego por la noche le iba yo a mandar un mensaje a mi amiga Laura diciéndole que me gustaba mucho ese chico y que me parecia muy guapo, entonces junto al enviarlo puse mal el contacto y antes de poder reaccionar, ya se lo había enviado a… Lucas!!! Es que estos nuevos móviles táctiles… ¡¡¡¡Qué corte!!!!

María, 12 años, Toledo

Dichosas ventanitas del MSN

Lunes 19 de Julio, 2010
¡¡¡arggg!!

Un día estaba hablando por el Messenger con tres amigas y el chico que me gusta. Total, que estaba diciéndoles a mis amigas que estaba hablando con el chico que me gusta. Una de ellas me preguntó cómo se llamaba, yo respondí -sin querer, al chico que me gusta-, “se llama Miquel y es muy muy guapo”. Y él me respondio “gracias”. ¡Qué vergüenzaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Elena, 11

¡Qué indiscreta!

Viernes 16 de Julio, 2010
Uy

Un día estaba con una amiga en un centro comercial y  resulta que el centro comercial es al aire libre, es decir que todas las tiendas se ven desde fuera. Y mientras esperábamos el autobús, resulta que vi en una tienda unas súper braguitas que me encantaban y sin querer grité: “¡Yo quiero esas braguitas!” y cuando volví a mirar estaba el chico que me gustaba al lado de la tienda… ¡Mirándome y riéndose! Casi me muero, qué vergüenza, cuando mi amiga me dijo: ”Lo has dicho demasido alto” y se empezó a reír. Ahora al recordarlo yo también me río, jajaja!
Anónima avergonzada.